Imprenta con 40 años de historia: así nació y creció Cevagraf

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Cevagraf nació de la ilusión de llevar a cabo un proyecto que creara empleo estable para un grupo de amigos unidos por lazos familiares y, con la finalidad de sembrar esperanza en un momento económico difícil. Con el contacto de una editorial como primer impulso, surgió una idea que pronto se transformó en toda una aventura.

Hoy, cuarenta años después, el pequeño taller de artes gráficas de Barcelona se ha convertido en un referente del sector en Catalunya.

Esta es su historia, contada desde el corazón de quienes la hicieron posible.

El punto de partida: juventud, incertidumbre y mucho por demostrar

Los socios lo recuerdan con total claridad: «Con mucha juventud y mucho desconocimiento, con nula experiencia y mucha expectativa.»

El sector de las artes gráficas en 1986 era un terreno en plena efervescencia. Había competitividad, sí, pero también oportunidades reales.

En un pequeño local de Barcelona, que consiguieron alquilar a un precio asumible, se instalaron cuatro estanterías, algunas mesas para los ordenadores y su primera máquina de imprimir de la marca Ryobi. Junto a ella, contaban con una guillotina Ideal, una grapadora Rapid y una perforadora manual. Así fueron sus inicios.

Por qué una cooperativa: una filosofía que se vive cada día

El proyecto pronto adquirió la forma jurídica de cooperativa de trabajo asociado. Muy apropiado en aquel contexto. El trabajo reflejaba los ideales cooperativistas y la experiencia del impulsor del negocio, José Sierra Monja. Él había trabajado junto a su padre y hermano en una cooperativa de butacas en su pueblo natal de La Rioja, Ezcaray, durante los años difíciles de la postguerra.

Los propios socios se auto gestionaban el trabajo, capital y medios de producción, al mismo tiempo que iban aprendiendo la técnica y a llevar el negocio.

Cevagraf Filosofia Cooperativa
Cevagraf Filosofia Cooperativa

Con la ayuda y asesoramiento de la Federación se iniciaron los trámites de constitución y estatutos sociales. Y poco a poco el proyecto iba cogiendo forma.

El 6 de marzo de 1986 quedó inscrita en el Registro de Cooperativas de Cataluña CEVAGRAF SCCL.

En la cooperativa es fundamental la igualdad entre los socios. No obstante, para su buen funcionamiento es necesaria la existencia de un equipo motor base: aquellos socios que, con su responsabilidad, iniciativa, liderazgo y conocimiento, se convierten en el corazón que impulsa al colectivo.

Si hay un valor que resume la identidad de Cevagraf desde su fundación, es la unión. «Remar juntos hacia un mismo objetivo». No como slogan, sino como práctica cotidiana.

Los primeros años: sin clientes, sin experiencia, con todo por ganar

Los primeros meses no fueron fáciles. No había cartera de clientes, no había experiencia acumulada, solo incertidumbre y la determinación de sacar adelante el proyecto. El primer gran reto fue conseguir pedidos: sin trabajo no había empresa, y sin empresa no había futuro para los socios.

Los primeros trabajos fueron sencillos y muy manuales. El crecimiento paulatino, poco a poco y con mucho esfuerzo e implicación, controlando que los números salieran en positivo.

La colaboración y la suma de esfuerzos era imprescindible.

El estudio de mercado, el plan de negocio e inversión, totalmente intuitivo e improvisado.

La impresión fue desde el inicio su razón de ser. Conseguir clientes, ejecutar trabajos con calidad, generar confianza. Con el tiempo, la cooperativa fue ganando terreno. No de golpe, sino con cada encargo bien resuelto, con cada cliente nuevo.

Y así también fue creciendo la plantilla.

Cuarenta años de hitos: la expansión que nadie había imaginado

Ver la historia de Cevagraf en perspectiva produce cierto vértigo. De un entresuelo en la calle Valencia de Barcelona, a un complejo de naves en Rubí con decenas de trabajadores y maquinaria de última generación. El camino está repleto de decisiones valientes tomadas, muchas veces, con rapidez e intuición.

Cevagraf De Barcelona A Rubi
Cevagraf De Barcelona A Rubi

De Barcelona a Rubí: el salto físico que lo cambió todo

El primer gran traslado llegó pronto; del centro de Barcelona a un pueblo industrial del Vallés Occidental.

En 1996, la producción se trasladó a Rubí, a la nave de la calle París, y con ese movimiento llegó también la primera inversión seria en maquinaria: una guillotina Polar, una máquina de impresión de dos colores SM 52/2 y una GTO.

La revolución del color y la tecnología

En 1998 llegó un punto de inflexión técnico decisivo: la compra de la primera máquina de impresión offset de cuatro colores (SM 52/4). Imprimir cuatricromías en una sola pasada era un salto cualitativo enorme, que redujo sustancialmente los tiempos de producción y abrió nuevas posibilidades comerciales.

Años después, la incorporación del primer CTP (Kodak Lotem 400) modernizó radicalmente el proceso de preimpresión.

En el 2008 inicio 2009 tiene lugar la inversión más significativa para Cevagraf con la adquisición de la máquina de impresión offset Heidelberg Speedmaster XL 75/10, cara y dorso. La primera instalada en España. 

Y más adelante, la apuesta por la impresión digital con máquinas como la HP Indigo y Kodak Nexpress, completó un parque de maquinaria capaz de responder a cualquier necesidad del mercado.

CEVAGRAF SCCL empezó a ofrecer un servicio integral de impresión y postimpresión y acabados de encuadernación, desde la entrada de los ficheros, hasta la entrega final del producto gráfico.

La consolidación en Rubí llegó de forma progresiva con la compra y ocupación de las naves de la calle Praga: primero la número 22 y 24, luego la 23, 25 y 29. Cada ampliación significaba más capacidad, más equipo y más posibilidades para afrontar proyectos de mayor envergadura.

Con mayor solidez y experiencia en el mercado, y a pesar del precedente bache económico de 2008, en el 2014, con el ánimo de resurgir, se apuesta por la innovación, digitalización y automatización que ofrecen los e-commerce (Web To Print) en el sector de las artes gráficas.

Proyecto novedoso y arriesgado para una imprenta tradicional.

La incorporación del tren de encuadernación Müller Martini Pantera supuso otro salto de calidad en postimpresión, mejorando tanto los acabados como los tiempos de entrega.

La apuesta por integrar el I+D en el negocio y el restyling de la marca ha sido también una de las decisiones más importantes que ha tomado CEVAGRAF en el 2020.

En octubre de 2024, la llegada de la máquina de impresión offset Heidelberg Speedmaster XL 75/5 + L (torre de barniz acrílico) reafirma que Cevagraf sigue apostando por el futuro en la impresión offset formato 50 x 70 y la eficiencia tecnológica.

Heidelberg XL En Cevagraf
Heidelberg XL En Cevagraf

Ese mismo octubre se realizaba un cambio en impresión digital con la sustitución de la anterior maquinaria y la apuesta por la tecnología de la Xerox Iridesse.

Siempre siguiendo una línea de sostenibilidad y ecología en todas sus inversiones.

El modelo cooperativo como ventaja competitiva real

Por definición, la cooperativa es una empresa de carácter social, sin ánimo de lucro que solo busca la retribución digna del trabajo.

La buena relación y colaboración entre el equipo permite cumplir una función que conlleva mejorar las relaciones humanas y poner los intereses colectivos por encima de cualquier beneficio individual. Sin duda, todo un reto en la sociedad actual. Esto implica mucho esfuerzo y valentía: 40 años sumando fuerzas, afrontando cambios y dificultades, para seguir manteniéndonos hoy en día en el mercado.

Seguimos trabajando para ofrecer a nuestros clientes lo que mejor sabemos hacer, con compromiso y dedicación. 

La actitud como factor diferencial: decisiones sin miedo

La disposición al cambio es la que ha permitido a la cooperativa adaptarse a cada momento, sin aferrarse a lo que ya funcionaba.

Siempre mirando hacia delante con flexibilidad y sin miedo a equivocarse, ya que los errores son la puerta a nuevos aprendizajes.

El mensaje para el futuro: el trabajo en equipo no se hereda, se aprende

La empresa tiene un mensaje claro para las generaciones que llegan a Cevagraf: que entiendan el esfuerzo. Que valoren que todo lo que ven, las naves, la maquinaria, la marca, el equipo, es fruto del trabajo colectivo. Que nadie regaló nada. «Es importante que comprendan que todo esto nació del deseo de remar juntos.»

Continuamos con el mismo espíritu cooperativo. 

Cuatro décadas imprimiendo lo que importa: ¿le damos forma a tu próximo proyecto?

Si buscas una imprenta cooperativa con experiencia, maquinaria de vanguardia y un equipo que se toma en serio cada encargo, Cevagraf lleva cuarenta años haciendo exactamente eso. Desde la impresión offset hasta la impresión digital, pasando por servicios completos de preimpresión y encuadernación, tenemos la solución para tu proyecto.

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