Imprimir trípticos publicitarios: 7 decisiones para rentabilizar tu inversión


¿Estás pensando en lanzar un nuevo producto? ¿Quieres anunciar un evento? ¿Acabas de abrir un comercio y quieres darlo a conocer? ¿Deseas difundir tus ofertas y descuentos?

Imprimir trípticos publicitarios puede ser en estos casos la acción de comunicación más adecuada. En el siguiente artículo te explicamos qué debes tener en cuenta para garantizar el éxito de tus trípticos.

trípticos publicitarios

1. ¿Cuál es tu objetivo al imprimir trípticos publicitarios?

En primer lugar, tienes que tener claro cuál es el mensaje que deseas transmitir: ¿qué quieres comunicar? no es lo mismo un tríptico para publicitar un evento, que para dar a conocer tus descuentos: las decisiones a nivel de producto (materiales, tintas, etc.) y de distribución no serán las mismas.

2. Otórgale al diseño y los contenidos la importancia que merecen (¡que es mucha!)

El buen diseño de tus trípticos publicitarios es un aspecto fundamental de su éxito. Nuestra recomendación es que para obtener resultados profesionales, trabajes con diseñadores profesionales. Si no conoces a ningún diseñador, puedes dirigirte a las asociaciones o colegios de diseño, como por ejemplo el Col·legi de Disseny Gràfic de Catalunya.

Sin embargo, como no siempre es posible contar con un diseñador gráfico externo, en los siguientes puntos te damos algunos consejos por si decides realizar tú mismo el trabajo.

3. Redacta textos simples y directos

Piensa que el tríptico es una pieza gráfica que normalmente dura poco tiempo en las manos de los usuarios; interesa por tanto que en esos breves instantes se puedan hacer una idea clara del mensaje que hacemos llegar. Si se trata de dar publicidad a un evento, el nombre, fecha y ubicación del mismo deben ser claramente visibles; si se trata de presentar descuentos, que sean legibles los % con toda claridad. El texto explicativo debe ser breve, sin filigranas literarias.

4. Selecciona imágenes que capten la atención

O como dicen los anglosajones, que “capten el ojo” (eye-catching). Las imágenes son el elemento que despertarán la atención del receptor, la lectura viene después. ¿Cómo conseguir imágenes? Pues de varias formas:

Obtén imágenes propias (de tus productos, tu negocio, etc). Lo mismo que decíamos al hablar de los diseñadores se aplica aquí: si tienes presupuesto, contrata un fotógrafo profesional; te ahorrarás quebraderos de cabeza en las etapas posteriores de la producción.

 Utiliza bancos de imágenes, gratuitos o de pago. En Internet existen multitud de páginas web que ofrecen imágenes gratuitas para uso comercial. Te recomendamos algunos:

El problema con los bancos de imágenes gratuitos es que las imágenes disponibles no siempre se ajustarán a tus necesidades específicas, y es probable que tengas que emplear bastante tiempo buscando la fotografía más adecuada.

En este punto es importante tener en cuenta el tema de los derechos de autor, ya que, aunque en la Web hay muchas, muchas imágenes gratuitas, no todas ellas están disponibles bajo una licencia que permita su uso comercial. Debes buscar imágenes libres de derechos, o consultar el tipo de licencia bajo el cual se ofrecen. En este enlace lo explican muy bien.

Los bancos de imágenes de pago, como por ejemplo 500px o iStock te garantizan la calidad pero claro, son de pago 😉

istock

5. Elige bien el papel para tu tríptico

¿offset o estucado? ¿gramaje elevado o bajo? ¿papel reciclado o convencional?

Aunque no hay normas fijas, el uso que se le va a dar al tríptico condicionará seguramente la elección del soporte. Por ejemplo si se trata de trípticos para buzoneo normalmente se utilizan papeles estucados brillantes (ya que el estucado brillante resalta los colores) de poco gramaje, máximo 135 gramos. Pero si el destino de los trípticos es ser depositados en expositores es conveniente que tengan un gramaje algo superior a los destinados al buzoneo. Los estucados entre 135 y 170 g son los más habituales.

El uso no es el único factor a tener en cuenta, también la finalidad del tríptico es importante: un tríptico publicitario que anuncie un artículo o un negocio de lujo debe transmitir una sensación acorde con lo que se está intentando vender. No existe un consenso generalizado, pero muchas personas identifican los estucados mate y semimate con una sensación de mayor calidad. Por otra parte, los gramajes elevados contribuyen también a transmitir mayor prestancia, asociada al lujo.

Por otra parte, en todos aquellos casos en los que deseemos destacar las bondades medioambientales de nuestro negocio o de nuestros productos, la utilización de papeles reciclados nos ayudará a mantener la coherencia entre el fondo y la forma.

En el caso de los trípticos publicitarios corporativos, es decir, aquellos en los que lo publicitado no es un producto sino la propia empresa, si quieres diferenciarte respecto a la competencia y ser recordad@, una buena manera es utilizar papeles especiales (con texturas, metalizados…). Sin embargo, esta opción presenta el serio inconveniente del precio, ya que un papel especial representará un porcentaje muy elevado del coste de producción del tríptico. En la mayor parte de los casos se puede conseguir el objetivo deseado utilizando papeles más estandarizados.

6. Decide tintas y acabados

A diferencia de un tríptico informativo, en el que predomina el texto, un tríptico publicitario debe llamar la atención y para ello lo más habitual es recurrir a la impresión en color. La impresión puede realizarse mediante tecnología offset o digital dependiendo de la tirada, aunque hoy en día las dos ofrecen resultados muy similares.

En cuanto a los acabados (plastificados, barnices….) no suele ser necesario complicarse demasiado dado el uso efímero de estas piezas gráficas pero, como en todo, hay excepciones: de nuevo los trípticos corporativos. Este tipo de trípticos cumple una función parecida a la de los catálogos por lo que es muy importante transmitir una buena imagen de la empresa y por tanto, en este caso concreto, sí que es habitual la utilización de acabados especiales, tales como barnizados, plastificados, reserva UVI, relieves y troquelados.

7. Escoge el formato y tipo de plegado adecuados

A menos que decidas realizar una pieza gráfica muy especial, nuestra recomendación es que te ajustes a los formatos estandarizados: te ahorrarán dinero y complicaciones. Los dos formatos más habituales son:

DIN A4 (abierto) / 10 x 21 cm (cerrado): Este es el conocido formato “americano”, esta medida es ideal para trípticos que vayan a ser repartidos en calle, mediante buzoneo, correo, expositores… permite incluir suficiente información y al mismo tiempo es una medida muy manejable.

63 X 29,7 cm (abierto) / DIN A4 (cerrado): Es la medida más habitual en el caso de trípticos corporativos, y las 6 páginas A4 disponibles suelen ser una excelente alternativa a la impresión de un catálogo grapado, que probablemente será más caro.

El plegado es un aspecto importante: puedes elegir entre plegado en acordeón  o “Z”, plegado envolvente y plegado en ventana.

La simetría del plegado en “Z” lo hace muy adecuado en el caso de trípticos bilingües o con 2 contenidos diferenciados, ya que girando el tríptico se lee un contenido u otro.

triptic_zigzag_low

El plegado envolvente (como el de la fotografía) suele verse más en el caso de trípticos que incluyen cupón recortable de respuesta (la pala que queda oculta a primera vista es la que suele incluir la información del cupón) y es también la elección más habitual cuando se trata de trípticos corporativos.

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El plegado en tríptico ventana, que se caracteriza por que las palas derecha e izquierda miden la mitad que la pala central y se plegan hacia ella, es mucho menos frecuente.

Tenemos a tu disposición algunas plantillas gratuitas de trípticos que pueden ser de utilidad. En este otro post hablamos un poco más extensamente sobre los diferentes tipos de plegados.

Puedes encargar tu pedido de impresión de trípticos en nuestra tienda online.