La importancia del sangrado y los márgenes útiles en imprenta

A la hora de maquetar un nuevo producto hay que tener en cuenta a qué soporte va a ir destinado. En caso de ser un diseño que va a ir impreso hay que tener diversos aspectos bajo control para que, a la hora de llevarlo a la imprenta, el resultado final sea justo lo planeado o lo más cercano posible.

Uno de los elementos importantes son las sangres en el documento. Hay que ser muy conscientes de que si nos las olvidamos, a la imprenta le será muy difícil trabajar ya que como todo proceso, aún siendo lo más automatizado posible, siempre tiene un ligero margen de error. El resultado final será que saldrán márgenes blancos por algunos o ambos lados del diseño, cosa que personalmente lo encuentro un horror!

Dependiendo de la imprenta y para que lo anterior no suceda, ésta decidirá unilateralmente hacer tu producto unos milímetros más pequeño y pelillos a la mar. Pero si esta solución no te convence recuerda siempre añadir el sangrado a tus diseños.

Casi todos los programas te permiten añadir los 3 mm de sangres desde el minuto 1 de tu diseño. Es tan fácil como decirle en la pantalla de inicio de “Nuevo documento” del programa que te las añada y listos:

sangres-y-margenes

Aunque también se pueden añadir las sangres una vez hecho el diseño yendo al menú de la barra superior y clicando sobre las opciones “Archivo–>Ajustar documento”. Después solo quedará adaptar el documento a las nuevas sangres y listo. En el siguiente enlace te explicamos cómo aplicar sangres y márgenes de seguridad en varios programas de diseño.

En el caso de trabajar en programas de retoque fotográfico como es Photoshop hay que ser más creativo ya que la opción anterior no está disponible. Tan solo hay que ampliar la medida del diseño 3 mm y tenerlo en cuenta a la hora de diseñar, como por ejemplo poniendo unas guías que te marquen los márgenes. Es decir que si por ejemplo vas a hacer un Flyer que mida 21 x 21 cm un vez cortado, el diseño tendría que medir 21,6 x 21,6 cm. Solucionado el problema.

Si aún y así no estás convencido, siempre está la opción de dejar un margen blanco alrededor del diseño, pero se ha de tener en cuenta que el margen sea ancho para que una vez cortado se vea compensado a pesar del pequeño desplazamiento a la hora de manipularlo.

Aparte del sangrado exterior también hemos de tener en cuenta el espacio de margen interno que hay que dejar entre algunos elementos del diseño, como pueden ser textos o gráficos, respecto a la línea de corte. Tenemos que pensar que igual que cuando no hacemos sangres pueden salir algunos márgenes blancos, puede suceder que el diseño quede muy justo a la línea de corte y en algunos casos salga cortado. Por este motivo es recomendable empujar estos elementos un mínimo de 3 mm hacia el interior para evitar esto. Es mejor ser precavido que encontrarnos con una sorpresa desagradable.

Siempre puedes ponerte márgenes en la pantalla de inicio del nuevo documento del programa de diseño (figura 1) o poner unas guías en el photoshop que te marquen hasta donde pueden llegar los elementos.

Estos son pequeños consejos útiles que ayudan a resolver malentendidos con la imprenta y que ahorran tiempo tanto al que diseña como al que imprime de una manera simple y rápida.

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