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Catálogos en tapa dura.

El elemento imprescindible de tu Estrategia de Marketing.

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Impacta con un catálogo memorable

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Integra el catálogo impreso en tu mix de marketing

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La mejor herramienta para aumentar tus ventas

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Catálogos tapa dura.

La impresión de revistas y catálogos en tapa dura es una opción muy válida y que se debe tener en cuenta. Hoy en día este tipo de encuadernación no es ningún misterio para las imprentas, pues con relativa facilidad se pueden confeccionar catálogos que tengan este acabado, recordemos el caso de los foto libros, en los cuales este tipo de encuadernación es uno de los más usados.


¿Qué es la encuadernación en tapa dura?


Encuadernar en tapa dura consiste en aplicar un acabado más consistente a las portadas, darles un toque de cartón, con un grosor suficiente para que las tapas sean muy rígidas y aguanten bien el uso y el paso del tiempo.

Este tipo de encuadernación en tapa dura consiste en encolar o enganchar unos cartones de más o menos 2 mm de grosor a la impresión de la portada, la cual se puede hacer en papel tipo estucado de un gramaje no inferior a 150 gramos, consejo útil para evitar problemas posteriores. La portada entonces, se imprime normalmente en la máquina de imprimir, offset o digital, y luego se le aplica el cartón y se refuerza toda la portada perfectamente.


Encuadernar portada


Una vez la portada ha sido preparada con los cartones, esta se encola al interior, de la misma forma que en la rústica fresada o PUR, quedando el mismo efecto pero con un acabado en las portadas muy resistente.

La tapa dura contiene una serie de elementos que debemos contemplar para su elaboración:

1- La portada o forro.

Es la parte exterior del catálogo, lo que cubre todo el interior, por eso se la llama también “cubierta” o “forro”, porque “cubre” o “forra” el cartón que se encola con ella, y luego todo el conjunto al interior o tripa. En las portadas en tapa dura hemos de tener en cuenta que no existe el dorso como tal, es decir, las portadas se suelen imprimir sólo por la cara exterior, la interior se deja en blanco a nivel de impresión…, y esto es debido a que en este tipo de encuadernación existe otro elemento a parte de la portada, y es la guarda.

2- La guarda.

Este elemento viene a ser otra hoja del catálogo que se usa en la portada, normalmente papel offset de 90 gr o un poco más, y se usan 2 hojas por cada libro que se encuaderna en tapa dura. Una hoja se encola entre la portada y la primera página del interior, y la otra hoja se encola a su vez entre la última página del interior y la contraportada. Las guardas son hojas protectoras que suelen dejarse sin impresión, en blanco, aunque es perfectamente viable y hasta lógico imprimirlas, utilizando un diseño parecido al del exterior de la portada que complemente todo el diseño del libro. Las guardas hacen más resistente el producto final, sirven para que el encolado que existe entre la tripa y la portada sea más resistente, es como un refuerzo necesario por haberle dado más cuerpo, más peso, a la portada, con el uso de cartones.

3- El cartón.

Los cartones en tapa dura suelen ser cartones típicos de color gris, que se compran a la empresa de papel y que no se suele hacer nada con ellos, salvo cortarlos y adaptarlos a las medidas necesarias del producto que se va a encuadernar en tapa dura.


¿Por qué encuadernar en tapa dura mi catálogo?


La razón es muy sencilla, ¿Quieres que tu catálogo resista mucho más el paso del tiempo y el uso que se le dé?

Hazlo más resistente, y para ello está la tapa dura, lo hace más duro y más capaz de aguantar los trotes que se le dé al producto.

También existe otra razón, no menos importante, y es la presencia y calidad que quieres que tenga tu catálogo. Encuadernar en tapa dura hace que el producto adquiera “volumen visual y táctil”, le da más prestigio al mismo y hace que lo guardemos con mayor cariño. Además, pensad en la estantería donde se va a dejar la catálogo… ¿Cómo se aguantará mejor de pie? ¿Con cartones o sin cartones? Es evidente…, una catálogo en tapa dura hace que como producto impreso tenga mucha más elegancia, diseño y prestigio, en todos los sentidos.

En los usos y costumbres habituales de las personas, además, vemos cómo hay ciertos tipos de catálogos que por costumbre se encuadernan en tapa dura, y que si no lo hacen así el prestigio del producto ya no es el mismo. En el caso de empresas que ofrecen servicios y productos de lujo pasa otro tanto, ya que el producto que ofrecen es para un público de un poder adquisitivo medio-alto. Al ofrecer sus servicios y productos a través de una revista o catálogo lo mejor es siempre encuadernar en tapa dura, pues se corresponde mucho más este tipo de encuadernación con el servicio que ofrecen estas empresas: producto de lujo mostrado por una encuadernación de lujo, esa es la clave.


Aspectos técnicos en la tapa dura


¿Cómo se tratan los interiores cuando se encuaderna en tapa dura?

Los catálogos encuadernados en tapa dura requieren de un tratamiento en cuanto a su interior muy parecido al de los otros tipos de encuadernación, tanto la grapa como la rústica (en sus diversos modos). Debemos tener en cuenta de aplicar las sangres necesarias a todos aquellos elementos que deban ir al límite de la página, y sobretodo en la parte interior del catálogo, donde situamos el lomo, tener en cuenta de dejar siempre un margen prudencial de mínimo 1,5 cms, pues este tipo de encuadernación dificulta un tanto la lectura de la revista o catálogo en esa zona, y al dejar más margen, esto no se convierte en ningún problema.

En la encuadernación en tapa dura es de destacar que ya que vamos a encuadernar nuestro catálogo en tapa dura, que por lo menos tanto el diseño como la resolución del trabajo sean buenos, sean de alta calidad y confeccionados por profesionales. No es que no se pueda hacer el catálogo si no es correcto ese trabajo, pero tened presente que ya que os gastáis el dinero en una encuadernación de lujo, por lo menos que el interior a nivel de diseño y resolución, también lo sea.

Un aspecto importante de los interiores es que en la encuadernación en tapa dura aparece un nuevo concepto, un nuevo elemento, tal y como explicábamos anteriormente, y es el de la guardas. Las guardas también pueden llevar diseño, evidentemente, pero hemos de tener una serie de precauciones al respecto:

  • Las guardas se suelen imprimir en papeles offset no estucados. Sabiendo que las portadas a su vez se imprimen en papeles que sí lo son, cuando se prepara un diseño que concuerda más o menos en cuanto a color con las guardas, al ser papeles diferentes, los tonos también serán diferentes en cuanto a la impresión, por tanto es importante comprender que este tema no debería ser un problema a nivel de diseño. No habrá grandes diferencias, pero iguales no quedarán porque el soporte, el papel, ya es diferente de por sí.
  • A nivel de formato las guardas deben tener el mismo tamaño que los interiores. Y debe tenerse en cuenta que aquí los márgenes del diseño respecto al corte deben ser generosos, es decir, no diseñar nada que esté cerca del corte, mantener al menos una distancia mínima de 1 cm. Esto es mejor así porque suele pasar que para ajustar bien la encuadernación de la guarda a la portada, en el proceso de realizar la tapa dura, a veces hay que repelar un poco el formato, por eso los elementos de diseño deben estar prudencialmente bien separados del corte.
  • Otro punto importante es que hemos de tener muy presente que las guardas son 2, es decir, hay que pensar 2 diseños, pues existen la guarda que se encola entre la portada y la primera página de interior, y la guarda que se encola entre la contraportada y la última página de interior.
  • Y por último, y no menos importante, hemos de tener en cuenta que las guardas son como un pliego de 4 páginas donde 1 página siempre va encolada, a la portada o a la contraportada, y por tanto se pierde en cuanto a diseño. Al hacer el diseño de las guardas hemos de tener presente que sólo es necesario diseñar 3 páginas del pliego, en ambas guardas.

El tratamiento de las portadas en la tapa dura

En el caso de las portadas el asunto ya es un poco diferente a otros tipos de productos, y aquí sí que hemos de tener en cuenta una serie de parámetros, los cuales destacamos a continuación:

  • En primer lugar hemos de tener presente que la encuadernación en tapa dura obliga a que la portada tenga unas sangres mínimas de 2 cm. por todos los lados de la misma, en cuanto a diseño. Esto es necesario porque el cartón que va a dotar de dureza a la portada se forra un poco por las sangres que la portada aporta, por tanto, si no tuviese sangres no se podría realizar este forro.
  • Otro punto importante es tener en cuenta que la portada se va a plastificar, se va a laminar, pues no tiene sentido que un producto de más lujo como es la tapa dura no tenga también una portada de lujo, con un acabado brillante y bien reluciente.
  • En el ajuste de medidas de la portada, cuando la diseñamos, debemos tener en cuenta el siguiente esquema de medidas, pues no es una portada normal como en otras encuadernaciones, tiene sus peculiaridades, mostramos medidas:

Catálogo en tapa dura de formato cerrado 21 x 29,7 cm (DIN A4 cerrado).

Medidas expresadas en cm.
ANCHURA x ALTURA:
(2 + 21 + 0,3 + 0,5 + lomo + 0,5 + 0,3 + 21 + 2) x (0,3 + 29,7 + 0,3).
2 = sangres.
21 = ancho libro
0,3 = ampliación ancho libro (importante).
Los libros en tapa dura siempre tienen la medida de la portada y contraportada 3 mm. más ancha, nunca coinciden con el interior.
0,5 = margen de cortesía para el encuadernado (importante también).

Esperamos que estas indicaciones generales os sirvan para plantear vuestro producto en tapa dura lo más correctamente posible. Estas indicaciones son orientativas, pues dependen del encuadernador según la tipología de sus máquinas, pero hemos de decir que son bastante aproximadas. Los conceptos sí son importantes de seguir y tener en cuenta, sólo es cuestión de que cuando vayáis a poner en marcha un catálogo en tapa dura, preguntéis a vuestro impresor por las medidas que deberán tener vuestras portadas, aseguraréis el trabajo mejor.

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